Comisiones de la verdad: las víctimas cuentan sus historias

Las comisiones de la verdad son órganos creados para investigar patrones de violencia ocurridos en un país durante un tiempo determinado, y son parte de las diferentes medidas para responder a violaciones masivas a los derechos humanos ocurridas en el pasado y lograr una transición hacia la paz. Cada sociedad define las condiciones particulares de su comisión de la verdad. Por lo general, se caracterizan por que recogen información directamente de las personas afectadas, son oficiales, de carácter temporal y no judicial.

Uno de los objetivos más comunes e importantes de las comisiones de la verdad es contribuir a que las víctimas y la sociedad en general puedan conocer y dar a conocer la verdad sobre los hechos violentos del pasado, las circunstancias en que ocurrieron, así como sus causas y consecuencias.

Su fuente de información por excelencia son los testimonios de las víctimas, que en algunos casos pueden confluir con las versiones de los presuntos responsables, de testigos de los hechos y de otros protagonistas de la violencia. Por estar centradas en las víctimas, las comisiones de la verdad pueden contribuir también al reconocimiento de sus derechos y de su dolor, y a su fortalecimiento como actores políticos. Así mismo, la comisiones de la verdad pueden ser escenarios importantes de reconciliación y reconocimiento del sufrimiento compartido en sociedades afectadas por la guerra.

Al final de su trabajo –que puede incluir diversas metodologías de investigación como toma de declaraciones, visitas de campo, consulta de archivos y audiencias públicas-, las comisiones de la verdad suelen consignar en informes finales sus principales hallazgos y conclusiones. La mayoría de las comisiones han identificado responsabilidades políticas de instituciones y algunas, incluso, responsabilidades individuales.

En los informes finales, además de información que permita entender el contexto de la violencia, determinar hechos y consignar las voces de las víctimas, se incluye, usualmente, un capítulo de recomendaciones en el que se pueden plantear acciones para garantizar reformas institucionales que contribuyan a la no repetición de la violencia o que son, también, hojas de ruta para el desarrollo de programas de reparaciones.

Una comisión de la verdad puede servir para establecer una verdad más compartida sobre el pasado violento, determinar un antes y un después en la historia del país y ayudar, junto con las otras medidas de justicia transicional, a establecer los principios y acuerdos sobre los que se debería fundar en adelante la vida en paz en la sociedad: el “nunca más” como un acuerdo entre ciudadanos.

La necesaria legitimidad

La legitimidad de una comisión de la verdad depende de diversos factores. Uno de los más importantes es su composición: para ello debe estar integrada por personas idóneas, íntegras, independientes y de las más altas calidades morales, que ilustren la pluralidad del país. El proceso para su elección debería ser participativo y puede incluir amplias consultas a diversos sectores de la sociedad.

Otro factor clave de la legitimidad son los “dientes” con los que la comisión cuenta para adelantar sus investigaciones. Es importante poder acceder a las distintas fuentes oficiales y no oficiales, y garantizar la independencia respecto de cualquier interferencia política indebida.

Por último, la cobertura territorial en países que sufrieron violaciones masivas y sistemáticas, así como la participación de las víctimas, son cruciales a la hora de gozar de credibilidad y legitimidad. Sin esta legitimidad es posible que el esfuerzo de la comisión de la verdad no contribuya a sentar las bases de la reconciliación sino que, por el contrario, divida más a un país que intenta superar un pasado violento.

En contextos de transición política, ni el proceso penal ni una comisión de la verdad son la cura para todos los males. La clave está en una combinación inteligente de los distintos instrumentos de la justicia transicional que permita obtener lo mejor de las fortalezas de cada mecanismo y atenuar mutuamente sus debilidades.

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Algunos documentos de referencia sobre comisiones de la verdad:

- Díaz, Catalina. Los desafíos legislativos del Marco Jurídico para la Paz. En: Ámbito Jurídico, 2014.

- Oficina de la Alta Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Instrumentos del estado de derecho para sociedades que han salido de un conflicto. Comisiones de la verdad. Nueva York y Ginebra, 2006.

- González, Eduardo, y Varney, Howard. En busca de la verdad: Elementos para la creación de una comisión de la verdad eficaz. Centro Internacional para la Justicia Transicional (ICTJ), Nueva York, 2013.

- ICTJ and Koffi Annan Foundation, Challenging the Conventional:  Can Truth Commissions Strengthen Peace Processes?, junio 2004.

Políticas de Privacidad y Condiciones de Uso - Última Actualización: 9/1/2015, 10:20:43 AM

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