Reparaciones: una oportunidad para transformar vidas

La reparación es una de las medidas de justicia transicional que mayor relevancia e impacto directo tiene en las víctimas, de ahí su especial importancia.  Todas las víctimas de graves violaciones a los derechos humanos e infracciones al derecho humanitario tienen derecho a recibir una reparación adecuada, efectiva y pronta por el menoscabo que han sufrido en sus derechos. Este derecho de las víctimas trae consigo el deber del Estado de reconocer y responder ante estas violaciones a los derechos humanos en los casos en los que la acción o inacción oficial implique su responsabilidad.

En contextos de violaciones masivas y sistemáticas y cuando se trata de transitar de una situación de conflicto armado interno a la paz, la mejor manera de hacer efectivo el derecho de las víctimas a la reparación es a través de programas administrativos de cobertura masiva adoptados por parte del Estado. Así lo han reconocido el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y el Relator Especial sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición. 

Conforme a los estándares del derecho internacional, la reparación puede comprender múltiples medidas, que deberían combinarse e interrelacionarse entre sí para lograr la integralidad. Algunas de estas medidas o componentes pueden ser:

a. Restitución: busca restablecer los derechos y el proyecto de vida de las víctimas o comunidades, incluye la devolución de bienes patrimoniales que fueron arrebatados por la violencia  y el restablecimiento de los derechos. 

b. Indemnización: implica el pago de una compensación económica por el daño sufrido.

c. Rehabilitación: restablecimiento de las condiciones físicas y psicosociales, esto incluye atención médica y psicológica, y acceso a servicios jurídicos y sociales.

d. Satisfacción: son medidas que buscan restablecer la dignidad de las víctimas, reconocer públicamente el daño sufrido y difundir la verdad sobre lo sucedido. Estas medidas pueden incluir conmemoraciones, pedidos públicos de disculpas, difusión de la verdad, búsqueda de los desaparecidos y recuperación de restos mortales, entre otras.

Programas administrativos masivos de reparación

Los programas administrativos masivos de reparación son, ante todo, un proyecto político que entraña el reconocimiento por parte del Estado de lo que pasó, del sufrimiento que la violencia causó y de los derechos de quienes han sufrido una violación, sumado al compromiso de ofrecer las garantías para que estos hechos del pasado no se repitan.

Si bien las víctimas tienen derecho a interponer recursos para conseguir esta reparación (sea por la vía judicial, administrativa o disciplinaria), el enfoque judicial y contencioso resulta limitado en contextos transicionales para casos en los que hubo violaciones masivas a los derechos humanos y, por lo tanto, un gran número de víctimas.

Es por esto que, teniendo en cuenta la gran tarea que significaría para el Estado y el sistema judicial individualizar y reparar una por una a cada víctima, la práctica común es la adopción de programas administrativos de reparaciones en los que se priorizan categorías de víctimas y tipos de victimización, y se definen medidas que permitan abarcar, de manera diferenciada, las distintas categorías.

Estas medidas pueden ser evaluadas según el cumplimiento de las siguientes características:

a. Amplitud: capacidad de cubrir la totalidad o mayor número de víctimas con derecho a ser reparadas, lo que implica un ejercicio exhaustivo de identificación de víctimas tanto individuales como colectivas; y de posibles hechos victimizantes o violaciones que deben ser reparadas.

b. Complejidad: los programas de reparación deberían incluir beneficios tanto materiales como simbólicos, distribuidos individual y colectivamente.

c. Coherencia interna y externa: la coherencia interna se refiere a la relación y complemento entre los diferentes tipos de medidas de reparación (restitución, indemnización, rehabilitación, satisfacción y garantías de no repetición). La coherencia externa significa la adecuada relación entre la de reparación y otras medidas de justicia transicional, tales como comisiones de la verdad, reformas institucionales y juicios penales.

Vea acá: De Greiff, Pablo. The Handbook of Reparations. Oxford: Oxford University Press, 2006.

Un elemento central en la adopción de políticas públicas de reparación es la posibilidad de que las víctimas, de manera individual o a través de asociaciones, participen en el diseño e implementación del programa con el fin de que las medidas respondan a sus necesidades y expectativas.

Vea acá: Las reparaciones en la teoría y la práctica, ICTJ, Nueva York, 2007.

Dimensión transformadora

Los programas de reparaciones buscan principalmente afirmar la condición de las víctimas como titulares de derechos. Así, no solo se enfocan en resarcir un daño específico: restituir un bien o pagar una indemnización por la pérdida de un ser querido, sino también y, especialmente, en reafirmar la condición de ciudadanos con derechos de las víctimas y ser una oportunidad para transformar sus vidas y superar las condiciones que causaron su victimización.

Es así como nuevos enfoques consideran que un programa de reparación debería incluir una dimensión transformadora que no solo remedie los daños causados por la violación, sino que transforme las condiciones en las que se encontraba la víctima antes de que ocurrieran los hechos y, así, afiance los principios democráticos en una sociedad.  En contextos como el colombiano en el que condiciones de pobreza y exclusión, por ejemplo, facilitaron o permitieron la violación de derechos humanos, una visión transformadora de las reparaciones no solo buscaría reparar el daño sino también cambiar estas condiciones para permitir mejorar las condiciones de vida de las víctimas y evitar que los hechos se repitan.

Vea acá: Reparaciones transformadoras, justicia distributiva y profundización democrática (2009), ICTJ y Dejusticia.

Por último, tanto para las reparaciones, como para otros instrumentos de la justicia transicional, un elemento clave es que las medidas se complementen entre sí. Ninguna medida por sí sola contribuirá a satisfacer plenamente los derechos de las víctimas y a dar el tránsito hacia una paz estable y duradera. Sin embargo, si convergen y se aplican juntas puede aumentar la eficiencia del proceso y su impacto. Esto implica que un programa de reparaciones, por ambicioso e integral que sea, si no va acompañado de otras medidas como iniciativas de esclarecimiento histórico, garantías de no repetición, reformas institucionales o enjuiciamientos, difícilmente tendrá el impacto transformador esperado. La experiencia internacional demuestra que la aplicación íntegra de las medidas de justicia transicional puede ofrecer a la sociedad en general y a las víctimas en particular, la sensación real de que se intenta hacer justicia tras las violaciones ocurridas.

Reparaciones en Colombia

En Colombia se adoptó en el año 2011, por medio de la Ley 1448, una política ambiciosa y compleja de reparación a víctimas de violaciones a los derechos humanos e infracciones al derecho internacional humanitario ocurridas en el marco del conflicto armado.  Vea acá: ABC Ley de Víctimas y Restitución de Tierras.

Esta política de reparación parte por reconocer la existencia del conflicto y, por ende, los derechos de las víctimas que este conflicto causa. El programa administrativo de cobertura masiva de reparaciones, siguiendo estándares internacionales, incorpora medidas individuales y colectivas -tanto materiales como simbólicas-, de indemnización, satisfacción, rehabilitación y un programa mixto de restitución de tierras. La Ley incluye a víctimas de todo tipo de violaciones, incorpora el enfoque diferencial en su implementación y requiere de la articulación de todas las instituciones involucradas tanto a nivel nacional como territorial, permitiendo la participación de las víctimas.

Tras tres años de implementación son múltiples los avances y los desafíos. Hay logros importantes como el registro de un número amplio de víctimas de diversos hechos y el establecimiento de un sistema responsable de reparación que incorpora a diferentes instituciones y permite la participación cada vez más efectiva de las víctimas. Sin embargo, debido a la gran tarea que afronta, persisten retos en términos de articulación institucional, una mayor participación de las víctimas, presupuesto y la entrega efectiva y adecuada de las diferentes medidas de reparación, teniendo en cuenta el gran número de víctimas que se busca reparar, incluyendo los sujetos de reparación colectiva.

Políticas de Privacidad y Condiciones de Uso - Última Actualización: 9/1/2015, 10:20:43 AM

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